UN WATCH entregará premio a Rosa María Payá / UN WATCH to award Rosa María Payá

By: Cuba Decide

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UN Watch anunció el pasado 2 de mayo que Rosa María Payá, una de las principales activistas a favor de la democracia en Cuba e hija del desaparecido disidente Oswaldo Payá, recibirá el premio Morris Abram de Derechos Humanos. El más alto reconocimiento de esta organización suiza, será entregado en la Cena de la Gala Anual 2019 de UN Watch (https://unwatch.org/gala/), el jueves 13 de junio en Ginebra.

"Rosa María Payá fue elegida por su valiente defensa de la libertad, la democracia liberal y los derechos humanos universales", dijo Hillel Neuer, Director Ejecutivo de UN Watch. "Su empeño por liberar al pueblo cubano de la dictadura nunca ha sido más importante que hoy".

Rosa María Payá es hija del renombrado disidente cubano y activista pro-democracia Oswaldo Payá, asesinado en 2012 en circunstancias por aclarar. En la actualidad Rosa María Payá continúa el trabajo de su padre, fundador del pro-democrático Movimiento Cristiano Liberación, y ganador en 2002 del Premio Sájarov del Parlamento Europeo para la Libertad de Conciencia.

"Me siento muy honrada por este reconocimiento, que me da la oportunidad de alzar la voz del pueblo cubano, aun privado de su dignidad y sus derechos humanos por el régimen en el poder", declaró Rosa María Payá.

"El apoyo de la comunidad internacional es fundamental para lograr la democracia y la liberación de mi país", agregó. "Es por eso que este premio reanima nuestra convicción de que el cambio está más cercano cada día".

Líder de una campaña pro-democracia en Cuba

Rosa María Payá aboga por la democracia cubana a través de esfuerzos locales en Cuba, así como con iniciativas internacionales.

Payá es la líder de Cuba Decide, un grupo no partidista que pide un plebiscito nacional vinculante sobre la cuestión de celebrar elecciones libres y democráticas en Cuba.

Bajo su liderazgo, el grupo hizo campaña durante las elecciones municipales de noviembre 2017 para que los votantes anulasen sus boletas, como protesta ante la falta de elecciones libres y justas. Tras su campaña, más del 30% de los votantes anularon sus votos en los sitios monitoreados por el grupo en toda Cuba.

Más allá de sus esfuerzos sobre el terreno, Payá es una voz que lidera para ejercer presión internacional sobre Cuba y ha discutido este tema en sus vehementes discursos ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el Parlamento Europeo, el Congreso de los Estados Unidos, la Organización de los Estados Americanos, la Cumbre de las Américas, y varios parlamentos nacionales.

Sus esfuerzos estratégicos han logrado repercusiones concretas, como la aprobación de una Resolución por parte del Senado de los EE.UU. en 2018 (https://www.congress.gov/bill/115th-congress/senate-resolution/224/)

Colaboración con UN Watch

En colaboración con UN Watch desde hace tiempo, Rosa María Payá ha participado en los eventos de la organización en parlamentos, en la ONU, y en conferencias sobre derechos humanos. Junto a UN Watch, ella ha testificado sobre las violaciones de derechos humanos cometidas por el gobierno cubano y ha pedido una investigación formal sobre el asesinato selectivo de su padre por parte del régimen.

También como presidenta de la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia, Payá encabezó una delegación para observar las elecciones legislativas en Venezuela en 2015 y mostrar solidaridad con los defensores de la democracia venezolana.

Rosa María Payá ha escrito varios artículos influyentes, incluida una carta abierta (https://www.washingtonpost.com/opinions/heres-what-cuba-really-needs-mr-obama/2014/12/19/89aefa06-8790-11e4-b9b7-b8632ae73d25_story.html?noredirect=on&utm_term=.da2ef8f36351) en 2014 al presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, en respuesta a los cambios de su política hacia el régimen cubano, así como un artículo editorial en The Washington Post (https://www.washingtonpost.com/opinions/let-cubans-choose-their-future/2016/12/01/b9e93afa-b741-11e6-b8df-600bd9d38a02_story.html?noredirect=on&utm_term=.9c7bf1528ee0).

People en Español eligió a Payá como una de las "25 mujeres latinas más poderosas" en 2013. Y en 2018 ella resultó finalista del prestigioso Premio de Derechos Humanos Václav Havel, conferido por la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa.

El Premio Morris Abram y UN Watch

Este premio, que es la máxima distinción de derechos humanos de UN Watch, conmemora el legado del fundador de UN Watch, el finado embajador Morris Abram, un pionero en la defensa de los derechos civiles, también diplomático y delegado en la ONU, que en 1963 ayudó a ganar el caso histórico de la Corte Suprema que concedió igualdad de voto de los afroamericanos.

Los ganadores anteriores de este prestigioso premio incluyen al periodista turco Yavuz Baydar; el disidente chino Yang Jianli; Antonio Ledezma, alcalde de Caracas y ex preso político; el disidente ruso y ex campeón mundial de ajedrez Garry Kasparov; la Dra. Massouda Jalal, primera Ministra de Asuntos de la Mujer en Afganistán; y Esther Mujawayo, una activista a favor de las víctimas del genocidio en Ruanda.

UN Watch organiza la Cumbre Anual de Ginebra para los Derechos Humanos y la Democracia, una reunión clave para el encuentro entre disidentes, y trae a las víctimas a declarar ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, incluidas personas de Cuba, China, Egipto, Libia, Corea del Norte, Siria, Sudán y Venezuela.

GENEVA, May 2, 2019 — UN Watch announced today that Rosa María Payá, one of Cuba’s leading pro-democracy activists and the daughter of the late dissident Oswaldo Paya, will receive the Swiss organization’s highest human rights award at the 2019 UN Watch Annual Gala Dinner (https://unwatch.org/gala/) on Thursday, June 13th in Geneva.

“Rosa María Payá was chosen for her courageous defense of freedom, liberal democracy and universal human rights,” said Hillel Neuer, UN Watch Executive Director. “Her mission to free the Cuban people from dictatorship has never been more vital.”

Ms. Payá is the daughter of renowned Cuban dissident and democracy advocate Oswaldo Payá, who was killed in 2012 under mysterious circumstances. Today, Ms. Payá carries on the work of her father, who founded the democratic Christian Liberation Movement and received the European Parliament’s Sakharov Prize for Freedom of Thought.

“With this great honor, you give me the opportunity to raise the voice of the Cuban people, who each day, are stripped of their human rights and dignity by the ruling regime,” said Ms. Payá.

“The support of the international community is essential to achieve democracy and liberation for my country,” she added. “This award gives us hope that the change is closer every day.”

Leader of Cuban Democracy Campaign

Ms. Payá advocates for Cuban democracy both through local efforts in Cuba and international initiatives.

She is the leader of the Cuba Decide, a non-partisan group calling for a binding national referendum on the question of holding free, democratic elections in Cuba.

Under Payá’s leadership, the group campaigned during municipal elections in November 2017 for voters to annul their ballots to protest the lack of free and fair elections. Following the campaign, more than 30% of voters annulled their ballots at sites that the group monitored throughout the country.

Beyond her efforts on the ground in Cuba, Ms. Payá is a leading voice advocating for international pressure on Cuba and has raised the issue through passionate appeals at the UN Human Rights Council, the European Parliament, the US Congress, the Organization of American States, the Summit of the Americas and several national parliaments.

Her strategic efforts have led to concrete actions including the passing of a U.S. Senate Resolution in 2018 (https://www.congress.gov/bill/115th-congress/senate-resolution/224/).

Partner With UN Watch

A longtime partner of UN Watch, Ms. Payá has appeared at the organization’s events in parliaments, at the UN and at human rights conferences. Together with the organization, she has testified on the Cuban government’s human rights violations and called for a formal investigation of the regime’s targeted killing of her father.

Also serving as president of the Latin American Youth Network for Democracy, Ms. Payá led a delegation to observe legislative elections in Venezuela to show solidarity with pro-democracy advocates in Venezuela in 2015.

Ms. Payá has written several influential articles, including an open letter (https://www.washingtonpost.com/opinions/heres-what-cuba-really-needs-mr-obama/2014/12/19/89aefa06-8790-11e4-b9b7-b8632ae73d25_story.html?noredirect=on&utm_term=.da2ef8f36351) to U.S. President Barack Obama in 2014 in response to policy changes toward the Cuban regime, and in the Washington Post (https://www.washingtonpost.com/opinions/let-cubans-choose-their-future/2016/12/01/b9e93afa-b741-11e6-b8df-600bd9d38a02_story.html?noredirect=on&utm_term=.9c7bf1528ee0).

People en Espanol named her one of the “25 Most Powerful Latin Women” in 2013 and in 2018, she was a finalist for the prestigious Vaclav Havel Human Rights Prize, established by the Parliamentary Assembly of the Council of Europe.

Morris Abram Award & UN Watch

The award, which is UN Watch’s highest human rights distinction, commemorates the legacy of UN Watch’s founder, the late Ambassador Morris Abram, a pioneering civil rights advocate, diplomat and UN delegate, who in 1963 helped win the landmark U.S. Supreme Court case that granted equality to the votes of African-Americans.

Previous winners of the prestigious prize include Turkish journalist Yavuz Baydar; Chinese dissident Yang Jianli; Antonio Ledezma, the Mayor of Caracas and former political prisoner; Russian dissident and world chess champion Garry Kasparov; Dr. Massouda Jalal, Afghanistan’s first Minister for Women’s Affairs; and Esther Mujawayo, an activist for victims of the genocide in Rwanda.

UN Watch organized the annual Geneva Summit for Human Rights and Democracy, a key gathering for dissidents, and brings victims to testify before the United Nations Human Rights Council, including victims from China, Cuba, Egypt, Libya, North Korea, Syria, Sudan and Venezuela.