Desafiante protesta de las Damas de Blanco

Agence France Presse
LA HABANA

SEVEN CREUTZMAN / Getty Images

LAS DAMAS de Blanco corean "libertad" el domingo a la entrada de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Imágenes de la marcha de las Damas de Blanco por La Habana
Las Damas de Blanco, esposas y familiares de presos políticos cubanos, protagonizaron ayer una insólita protesta frente a la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento), que provocó una fuerte réplica verbal de partidarios del régimen de Fidel Castro.

Un total de 15 activistas políticas extranjeras apoyaron la manifestación con carteles desde un templo de La Habana.

Portando flores, 45 mujeres realizaron una caminata silenciosa de unos dos kilómetros desde la Iglesia de Santa Rita (en el oeste de La Habana) hasta la sede de la Asamblea Nacional, en vísperas del Día Universal de los Derechos Humanos.

Antes de salir a la marcha, las Damas recibieron el apoyo de 15 mujeres provenientes de España, Perú, Suecia y Bosnia, que desplegaron carteles con llamados a la ''Democracia'' y "Paz y Libertad''.

Cuatro personas, aparentemente empleados del Parlamento, les impidieron la entrada al edificio, donde fueron encaradas por un pequeño grupo de seguidores del convaleciente gobernante Fidel Castro que les gritaron: ``Pin pon fuera, abajo la gusanera''.

'¿Que buscan estas contrarrevolucionarias aquí, cuánto les pagaron los yanquis'', gritaron a las Damas, que se fueron retirando tras corear: ``Libertad para los presos! ¡Vivan los derechos humanos!''

Las mujeres vestidas de blanco hicieron el mismo recorrido de vuelta a la iglesia, mientras personas en la calle les gritaban ``¡Viva Fidel!, ¡Vivan los Cinco Héroes! --en referencia a cinco cubanos presos en Estados Unidos por espionaje-- ¡Abajo la gusanera!''

Más temprano, en el templo, el grupo de mujeres extranjeras, vestidas con camisetas blancas que dijeron que habían entrado al país como turistas y que eran independientes, habían desplegado sus pancartas frente a la iglesia, en cuya escalinata se sentaron mientras las Damas de Blanco marchaban.

''Venimos a decirle al gobierno cubano que tiene una oportunidad especial para hacer un gesto con los presos políticos en el Día de Derechos Humanos'', afirmó la española Laura Costa, concejal de la nacionalista Convergencia y Unión de Cataluña.

La abogada Yessenia Alvarez, que habló a nombre de un grupo de cinco peruanas, afirmó que ninguna ''pertenece a ningún partido político''. ''Somos trabajadoras de administración y contabilidad, que estamos aquí en solidaridad con las Damas de Blanco'', añadió.

Las extranjeras sostienen que se conocieron a través de la página del Premio Sajarov, que el Parlamento Europeo otorgó en el 2005 a las Damas de Blanco, grupo al que el gobierno cubano considera, como al resto de los opositores, ``mercenarios al servicio de Estados Unidos''.

''Queremos agradecerles el apoyo que en este día nos han venido a brindar, es muy importante saber que no estamos solas, que hay mujeres en otras partes del mundo que se atreven a venir a apoyarnos'', afirmó Laura Pollán, una de las Damas de Blanco.

Después de la protesta, las mujeres se dirigieron a una plaza contigua a la iglesia y dedicaron la jornada a Mahatma Gandhi, ante cuyo busto depositaron las flores.

''Queremos paz, amor y libertad, ¡que vivan los derechos humanos!'', declaró Pollán.

El movimiento de las Damas de Blanco surgió a raíz de la detención y condena en el 2003, a penas de entre seis y 28 años de cárcel, de 75 opositores, de los cuales 16 fueron liberados bajo licencia extrapenal.