El afortunado Moratinos

Tuesday, November 2nd, 2010

Frank Calzón
Quizá Moratinos quiera tomar nota: las democracias europeas tratan a sus ministros de Asuntos Exteriores –y a sus ciudadanos– con mucho más respeto que el régimen al que él tanto defendió.

De acuerdo, Miguel Ángel Moratinos, el ministro de Asuntos Exteriores de España, ha sido recientemente relevado de sus responsabilidades oficiales. Quejumbroso por la pérdida de su trabajo en el Gabinete del socialista José Luis Rodríguez Zapatero –que está intentando a rastras estimular la recuperación económica española–; Moratinos es en realidad un hombre de suerte.

Todavía sigue siendo diputado nacional. No tiene que estar ante colegas leyendo una menospreciativa confesión acusándose de ingratitud, deslealtad, egoísmo y desviacionismo ideológico. Moratinos tiene un pasaporte y puede viajar, puede ser invitado a formar parte de un consejo de dirección; puede dar conferencias en universidades españolas o extranjeras. Sus amigos no tienen que negar que le conocen y su nombre no se borrará de los periódicos ni de los libros de historia de España.
Lo mismo no puede decirse del anterior ministro de Exteriores de Cuba, Roberto Robaina, o incluso de su sucesor Felipe Pérez Roque, que han desaparecido de la vida pública y son virtuales no-personas en la isla.

Robaina terminó sus días de canciller en medio de la incertidumbre. Un alegado caso de corrupción por haber aceptado dinero para mejoras en la sede de la cancillería, del ex gobernador del estado mexicano de Quintana Roo, Mario Villanueva, acusado de narcotráfico. Al final se libró de los cargos y mantiene un modesto trabajo en la sede ferial habanera de Expo Cuba. Para compensar sus magros ingresos, pinta cuadros que vende en el mercado informal.

La suerte de Pérez Roque es todavía oscura. Su destino laboral se desconoce, aunque al igual que Robaina perdió su asiento en la Asamblea Nacional en el Consejo de Estado y su carné de militante del Partido Comunista. Cuando fue nombrado ministro, Pérez Roque fue calificado como “el más fiel intérprete del pensamiento de Fidel Castro”, cuando cayó en desgracia, el propio Castro lo acusó de querer “disfrutar las mieles del poder” por el cual no había hecho ningún sacrificio.

En los últimos seis años Moratinos empleó un gran esfuerzo –y mucho de él en vano– intentando bruñir la imagen pública del régimen de los Castro y reafirmar el liderazgo de España dentro de la Unión Europea con la política de Cuba.

Antes del colapso del comunismo en Europa, la opinión de Madrid sobre Cuba era aceptada sin discrepancia por los países europeos. Esto concluyó cuando checos, eslovacos, polacos, húngaros, etc. se unieron a la UE y ofrecieron más puntos de vista convincentes, basados en sus experiencias bajo el dominio comunista. Aún así, Moratinos argumentó a favor de levantar la “Posición Común” de la Unión Europea que promueve reformas políticas y democráticas y el respeto de los derechos humanos en Cuba.

Para La Habana ésta no ha sido una buena semana. A Moratinos no sólo se le despidió en vísperas de otra reunión europea para considerar la política con Cuba, sino que también el Parlamento Europeo ha concedido a Guillermo Fariñas su prestigioso premio Sajarov. Prisionero político en Cuba, Fariñas alcanzó popularidad internacional con una huelga de hambre de 140 días a principios de este año, que produjo la liberación de algunos. Anteriormente el premio Sajarov se le había otorgado al sudafricano Nelson Mandela y a la birmana Aun San Suu Kyi.

Fariñas no es el único disidente cubano que ha sido homenajeado. Oswaldo Payá, el líder cubano del Movimiento Cristiano Liberación que se atrevió a presentar miles de peticiones pidiendo un plebiscito al parlamento cubano, lo recibió en Estrasburgo en 2002. A las Damas de Blanco un grupo de mujeres –madres, esposas, hermanas, hijas de presos políticos que se reúnen y marchan en masa pacíficamente los domingos- se les concedió el premio en 2005. El Gobierno cubano rechazó su petición de que se les permitiera viajar al extranjero para recibir el premio.

El último favor de Moratinos a Fidel y Raúl Castro fue pretender que él había tenido que ver con la puesta en libertad de los prisioneros, quienes según unas declaraciones desde Madrid, se les está “permitiendo” viajar a España. En realidad, estos liberados son desterrados por el régimen, junto con sus familiares, incluyendo niños cuyos pasaportes tienen un sello que dice claramente: “Salida definitiva”. Se les prohíbe regresar a la isla.

Pero imaginen por un momento: ¿qué habría pasado si Moratinos hubiera nacido en Pinar del Río, servido como ministro de Asuntos Exteriores de Castro y como Robaina hubiera sido destituido? Robaina, también, fue el preferido de la izquierda europea y de gran parte de los “revolucionarios” latinoamericanos. Un día, Robertico charlaba con los jefes de Estado; al día siguiente, no era nadie. Se le envió a trabajar a una granja en las provincias, una no-persona, su nombre no volvió a ser mencionado en periódicos, o programas de radio y televisión cubanos.

La experiencia de Robaina no es la única. Felipe Pérez Roque, escogido con sumo cuidado por Fidel Castro para suceder a Robaina, fue igualmente destituido. Otros cubanos, poetas, escritores, ministros, oficiales militares han soportado el mismo ritual de Castro, todos esperando que, si se arrepentían, sus familias podrían quedarse en la casa que el Gobierno les había asignado, a sus mujeres no se les echaría del trabajo, a sus hijos no se les expulsaría de la universidad, o en el caso del general Arnaldo Ochoa no se le llevaría ante el pelotón de fusilamiento. A Ochoa le prometieron que le respetarían la vida si se retractaba públicamente, pero acabaron fusilándolo y enterrándolo en una tumba sin nombre en el cementerio de La Habana.

Quizá Moratinos quiera tomar nota: las democracias europeas tratan a sus ministros de Asuntos Exteriores –y a sus ciudadanos– con mucho más respeto que el régimen al que él tanto defendió.

© Libertad Digital SA Juan Esplandiu 13 – 28007 Madrid

Entre el Lucro y la Justica

Wednesday, July 28th, 2010

Frank Calzon

Cuando me enteré de las gestiones hechas por British Petroleum para liberar al terrorista libio condenado por el derribo en 1988 del vuelo 103 de Pan Am sobre Escocia, recordé el verso bíblico que dice: “No hay nada nuevo bajo el sol”…

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Entre el Lucro y la Justica

Wednesday, July 28th, 2010

Frank Calzon

Cuando me enteré de las gestiones hechas por British Petroleum para liberar al terrorista libio condenado por el derribo en 1988 del vuelo 103 de Pan Am sobre Escocia, recordé el verso bíblico que dice: “No hay nada nuevo bajo el sol”.

En 1996, ocho años después del ataque terrorista que destruyó la aeronave de Pan Am, tres ciudadanos norteamericanos y un residente legal de Estados Unidos que piloteaban dos avionetas en una misión de rescate, en espacio aéreo internacional, sobre el estrecho de la Florida, fueron asesinados por aviones de guerra cubanos. Las cuatro víctimas del terrorismo castrista fueron: Carlos Costa, Armando Alejandre, Mario de la Peña y Pablo Morales.

Según informes de prensa, BP le dio más importancia a sus posibles ganancias que a las 270 víctimas, 190 de ellas norteamericanas, que fueron asesinadas por la dictadura de Moammar Ghadafi. El gobierno inglés ha dicho que la decisión de liberar al terrorista fue un grave error, y el senador Charles Schumer (demócrata por Nueva York) le ha pedido al secretario de Justicia norteamericano, Eric Holder, que abra “una investigación criminal” para ver si BP “participó en transacciones ilegales para conseguir la liberación del terrorista”.

Sea como sea, el Texas Farm Bureau, la National Farmers Union y el presidente de la Comisión de Agricultura de la Cámara de Representantes, el congresista Collin Peterson (demócrata por Minnesota) trabajan sin descanso para lograr que se aprueben beneficios comerciales, subsidios y seguros de exportación, que pagarán los contribuyentes norteamericanos, en favor del comercio con el régimen cubano, un régimen que condecoró a los oficiales de su fuerza aérea que apretaron el gatillo aquella fatídica tarde de 1996. Pero, inexplicablemente, los presidentes Clinton, Bush y Obama no han enviado los nombres de los asesinos a INTERPOL.

Aquellos oficiales no son los únicos responsables del crimen. El ministro de las fuerzas armadas cubanas que ordenó los asesinatos es el general Raúl Castro. Los tribunales americanos condenaron a varios espías cubanos vinculados con el crimen. Esos espías, permítaseme aclarar, no son como los espías rusos recientemente canjeados: la evidencia demuestra sin lugar a dudas que los espías cubanos tenían órdenes de encontrar lugares apropiados en las costas de la Florida para desembarcar armas y personal, los cuales no venían a Estados Unidos en una misión humanitaria.

Uno de los espías, Gerardo Hernández, se encuentra en una penitenciaría federal, convicto de conspiración para cometer un asesinato, espionaje y otros actos ilegales. Otro de las espías, Juan Pablo Roque, huyó a Cuba poco antes de que las dos avionetas fueran derribadas.

Hoy, una bien organizada y financiada campaña presiona al presidente Obama para que libere a los espías castristas, precisamente en el momento en que dos norteamericanos son condenados (uno de ellos a cadena perpetua) por espiar para los Castro.

Las compañías americanas que le venden a La Habana entienden que “vender” es igual que cobrar, y que sus negocios con La Habana son una simple transacción comercial. Cuba, sin embargo, está en bancarrota, y los inversionistas españoles en la isla no pueden sacar su dinero de los bancos cubanos debido a la crisis de liquidez que confronta el régimen.

demás, el comercio con los hermanos Castro no es como el comercio con otros países. En Cuba no hay compañías comerciales independientes del gobierno, y el régimen entiende que al comprar granos americanos, están comprando la influencia de esas compañías. Para La Habana los que le venden a Cuba tienen la obligación de defender el régimen.

La intersección entre la justicia, las muertes norteamericanas y el lucro de las corporaciones es letal para los intereses nacionales estadounidenses. BP jugó un papel importante en la liberación del terrorista responsable por las víctimas de Lockerbie. Y a las corporaciones americanas que hacen negocios con La Habana no parece importarles que las manos de los hermanos Castro estén manchadas de sangre norteamericana. El titular del periódico Times de Londres lo dijo claramente: “El terrorista de Lockerbie es liberado por petróleo”. Queda por ver si los asesinos de los americanos en el Estrecho de la Florida “serán liberados para facilitar las ventas de granos”.

Director ejecutivo del Centro para Cuba Libre.

Profits Before Principle

Friday, July 23rd, 2010

July 23, 2010

BY FRANK CALZON

Learning about BP’s efforts to free the Libyan terrorist serving a prison sentence for his part in the 1988 bombing of the ill-fated Pan Am Flight 103 over Scotland, I came to appreciate the Bible’s verse that says “there is nothing new under the sun.”

Eight years after the Pan Am flight was blown up, four men flying two unarmed small Cessna aircraft, in a rescue mission in international airspace over the Florida Straits, were murdered by Cuban warplanes. The four, Carlos Costa, Armando Alejandre, Jr., Mario de la Peña, and Pablo Morales, died as the result of an international terrorist attack carried out in 1996 by Havana.

Three of them were American citizens, and one was a legal resident of the United States.

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Informacion importante sobre los ex-presos en Madrid

Monday, July 19th, 2010

If you have a chance, please take a look at a string of articles
published in ABC, the Spanish newspaper (see below). These pieces
contain important information that has not been picked up by any other
news organizations. The most significant points are these:

1. The Spanish government has lodged the released prisoners on the
outskirts of Madrid, in Vallecas (el culo del mundo)…take a look on
Google Maps, you’ll see. Getting back and forth from this remote
location is extremely difficult. One of the articles has photos of the
hotel. In one of the articles, one of the wives complains about how
isolated they are. Central Madrid is full of cheap hostales which
probably cost less than the one they’ve sent them to. Come to think of
it, this is double exile — not in Cuba, not really in Madrid either.

2. Even though the ex-prisoners have begged to remain together, the
Spanish government is hell-bent on splitting them up, claiming that they

don’t have enough resources in Madrid to take care of them. Mentirosos
asquerosos. Some will be sent to Valencia, others to Malaga. (And you
can bet they will not lodge them in a central location).

3. The Spanish government has only committed to offering aid to the
prisoners for 24 months. Spain has unemployment rates of over 20%.
Buena suerte …adios.

4. One of the prisoners seems to be in a deep state of depression.

So, things are really far from hunky-dory. All of these items indicate
that the Spanish authorities are complicit in a very heavy-handed
attempt to dilute their presence and their impact abroad, and to
demoralize them and keep them out of the public eye.

This information needs to be broadcast far and wide.
Here are the articles:

http://www.abc.es/20100715/espana/ppdefiendecubanos-201007152035.html

http://www.abc.es/20100715/espana/presoscubanos-201007151910.html

http://www.abc.es/20100715/espana/presos-cubanos-201007151349.html

http://www.abc.es/hemeroteca/historico-15-07-2010/abc/Nacional/desde-el-punto-de-vista-legal-no-soy-un-desterrado;-realmente-si_140390770600.html

http://www.abc.es/hemeroteca/historico-14-07-2010/abc/Nacional/las-liberaciones-no-significan-una-mejora-de-los-derechos-humanos-en-cuba_140389120726.html

Pensando en Cuba y en el Cardenal

Monday, July 12th, 2010

Por Frank Calzón*

Que bonito hubiera sido que el cardenal Jaime Ortega Alamino además de haber compartido con el ministro español Miguel Angel Moratinos y con Raúl Castro hubiera visitado a Reina Tamayo en su humilde hogar de Banes, para abrazarla, decir una oración con ella y decirle “la muerte de su hijo” no ha sido en vano.

Que bueno hubiera sido que en el camino a Banes, el Cardenal-Arzobispo de La Habana hubiera visitado aunque solo por unos minutos a Guillermo Fariñas para en nombre de la Iglesia y de todos los cubanos agradecerle sus sufrimientos.

Y que bueno hubiera sido si el Cardenal no se hubiera prestado a la infamia de Raúl Castro de desterrar a España a los presos políticos. El destierro para cualquier ser humano es un castigo terrible porque lo desarraiga de la tierra donde nació y a los cubanos les recuerda las arbitrariedades de los capitanes generales españoles del tiempo de la colonia que desterraban a Ceuta a los patriotas cubanos independistas.

La decisión de Raúl Castro, excarcelando a los cinco y prometiendo la excarcelación de otros 52 durante los próximos tres o cuatro meses, no tiene nada que ver con el inicio de reformas en la isla: lo que el hermanísimo quiere es darle oxígeno a la fracasada gestión de Madrid encaminada a conseguir el levantamiento de las sanciones europeas en contra del régimen.

Pero por mucho que sean los aplausos de los acólitos de Raúl, los grupos de derechos humanos alrededor del mundo no han caído en la trampa. José Miguel Vivanco de Human Rights Watch declaró claramente al Washington Post que la noticia era buena, pero que no había que felicitar a la dictadura, porque esos hombres no tenían que haber estado en prisión, ya que el delito por el que fueron condenados – criticar al gobierno, no es punible en ninguna sociedad civilizada.

En una nota de su blog titulada “El Avión de Moratinos,” Yoani Sánchez la bloguera cubana reconocida internacionalmente dice que la aeronave del ministro español, por muy grande que sea, no es lo suficiente para llevarse de la isla siquiera una parte sustancial de los que desean el fin de la dictadura.

Por muy asustado que esté el General Raúl, y por muy dispuesto que esté el presidente José Luis Rodríguez Zapatero a ayudarlo, la oposición que según Fidel Castro son “grupúsculos al servicio de los Yankees,” no se limita a los presos políticos, y a sus familiares. La oposición democrática se encuentra ya en las calles y en cada provincia de la isla y es un espejo de la población cubana: muchos cubanos de la raza de color, muchos jóvenes, habitantes de la ciudad y del campo, periodistas independientes, médicos, abogados, intelectuales, sacerdotes, etc.

La oposición activa y el resto de los cubanos saben quien es Raúl Castro, y quien es Miguel Angel Moratinos; y muchos de ellos le dan la bienvenida a las filas de los que han defendido vigorosamente el derecho de los cubanos a decidir su propio destino por más de medio siglo al Arzobispo de La Habana.

El momento es crítico. Muchos gobiernos democráticos, incluyendo el de Barack Obama, insisten en la necesidad de reformas sustanciales. Que bueno sería si el Cardenal insistiese como lo hicieron en su día los obispos polacos que la Iglesia debe ser parte de las negociaciones, pero que es fundamental que participen otros elementos de la sociedad cubana: los presos políticos, jóvenes oficiales de las fuerzas armadas, periodistas independientes, miembros de la Unión de Jóvenes Comunistas, intelectuales, representantes de los sindicatos obreros clandestinos y otros.

*Frank Calzón, Director Ejecutivo del Center for a Free Cuba (Centro Para una Cuba Libre), Washington, D.C.

El cardenal, Moratinos y los presos políticos

Friday, July 9th, 2010

Frank Calzón

Moratinos fue a La Habana a buscar argumentos que presentar a los europeos para que levanten las sanciones en contra del régimen. Los presos son una ficha que el ministro tratará de jugar no en beneficio de la libertad sino de la dictadura.

El aparato de propaganda y desinformación de la dinastía castrista acaba de anotarse un tanto con las declaraciones del cardenal cubano Jaime Ortega Alamino anunciando que después de reunirse con el general Raúl Castro y con Miguel Ángel Moratinos, ministro español de Asuntos Exteriores, cinco ex presos políticos serán excarcelados y “podrán salir en breve para España en compañía de sus familiares.”

Que dicho de otra manera es que cinco presos políticos, encarcelados injustamente en el 2003, serán excarcelados y desterrados a España, una medida a la que no se atrevió ni siquiera el odiado dictador Batista; y que les recuerda a los cubanos los destierros de los patriotas cubanos a Ceuta y Chafarinas ordenados por los capitanes generales españoles en el siglo XIX.

Aunque todos nos alegramos cuando cualquier déspota excarcela a algunos cautivos, el papel del ministro de Exteriores es muy lamentable. El Gobierno de José Rodríguez continúa dándole prioridad a ayudar al régimen que desgobierna a la isla por más de medio siglo, porque, como ha declarado el señor Moratinos, su misión más que humanitaria está dirigida a conseguir el levantamiento de las sanciones europeas en contra de la tiranía castrista.

La excarcelación de los cinco, y la de otros 47 “en un periodo de tres o cuatro meses “, se anuncian en el momento en que el Gobierno de Madrid ya no preside la Unión Europea, donde fracasaron sus esfuerzos para suavizaran la política europea hacia La Habana. La nueva gestión de Moratinos tiene además la ventaja para Raúl Castro de contrarrestar lo que el hermanísimo ha denunciado como “guerra mediática”; es decir, la atención en aumento de la prensa internacional y de gobiernos democráticos por la represión, la crueldad y la miseria que sufren los cubanos.

Pero aunque la dictadura tiene que agradecerle al cardenal Ortega Alamino y al ministro de Zapatero que el clima internacional le sea menos hostil, por otro lado no todo el mundo está dispuesto a batir palmas. Como ha dicho al Washington Post José Miguel Vivanco de la organización Human Rights Watch, los cautivos de los Castros, “son gente cuyo único crimen es que no están de acuerdo con el gobierno”; “no vamos a felicitar a un gobierno que decidió encarcelar a personas que no deberían haber estado en prisión”.

Sea como sea, y cualquiera que haya sido la razón de su abrazo con el sanguinario Raúl Castro, hay que agradecerle a Moratinos la parte que haya tenido en la excarcelación de los cubanos, aunque hay que preguntarse por qué Moratinos, que según fuentes diplomáticas tiene mucha influencia con el general cubano, no le insistió que permitiera que los presos excarcelados se quedaran en Cuba. Aparentemente el ministro español tampoco le pidió a Raúl que permitiese asistir a la universidad a los hijos e hijas de los presos políticos, ni que sus esposas puedan reincorporarse a los empleos de los que han sido cesadas.

La situación en la isla tiene que ser muy difícil para que el régimen tome esas míseras medidas. Hasta ahora, los acólitos del castrismo sólo podían mencionar como logro de dos meses de conversaciones de la Iglesia con el general, el excarcelamiento de un preso político y “el traslado de doce a sus provincias de residencia”. Es decir, el traslado de presos de cárceles distantes de sus hogares donde se dificultan las visitas de sus familiares a cárceles en sus provincias de residencia.
Pero antes de darle todo el crédito al ministro y al cardenal, es necesario traer a colación otro dato que provocó las críticas de la comunidad internacional: la muerte en una huelga de hambre de Orlando Zapata Tamayo, preso político que se declaró en huelga de hambre pidiendo mejores condiciones para los presos políticos cubanos. El régimen le dejó morir en sus últimos días, negándole el agua. Zapata Tamayo murió después de 30 días de huelga de hambre, a pesar de las conmovedoras llamadas al exterior de su madre que hizo todo lo que pudo para salvarle la vida.

El régimen detuvo a varios disidentes que trataban de asistir a su entierro, y amenazó a su madre porque se atrevió a culpar a las autoridades por su muerte.
Otro cubano, el ex preso político Orlando Fariñas, se encontraba al borde de la muerte en otra huelga de hambre cuando el ministro Moratinos visitó la isla, pero el ministro español no tuvo tiempo para visitarlo.

El régimen promete excarcelar a 47 más en los próximos meses. Pero, ¿cuántos otros cubanos ingresarán en las prisiones castristas durante el mismo tiempo dado el alto nivel de la represión política en Cuba? ¿Y qué sucederá con el más de un centenar presos de conciencia, algunos en la prisión por más de 15 años, como Lázaro García Farah, quien ya ha cumplido 17 años en prisión por propaganda enemiga? ¿O Rafael Ibarra Roque, dirigente del prohibido Partido Político 30 de Noviembre, en prisión por más de 16 años? Además, hay presos condenados por “desacato”, por gritar en un momento de desesperación “Vivan los derechos humanos, abajo el Comunismo”; o condenados por “peligrosidad” –el gobierno entiende que usted es peligroso y lo envían a la cárcel; o por propaganda enemiga: tener el libro Rebelión en la Granja de George Orwell, o cualquier libro sobre la transición a la democracia en Polonia o España; o por vender una langosta que usted ha pescado en la costa, pero que es sólo para los extranjeros.

En 1957, el odiado general Fulgencio Batista promulgó una amnistía general de presos políticos, liberando a Raúl y a Fidel Castro, permitiéndoles quedarse en la isla, donde organizaron mítines políticos, dieron discursos por la radio, y escribieron en la prensa de la isla. Quizás sea por eso que los hermanos Castros destierran a la oposición, aunque la oposición ya está en las calles, entre los jóvenes, los activistas de derechos humanos, los blogueros, algunos curas más atrevidos que el cardenal, algunos intelectuales y artistas, y hasta dentro del mismo régimen en la burocracia, las fuerzas armadas y la Unión de Jóvenes Comunistas.

El cardenal y el ministro Moratinos tienen una gran responsabilidad: asegurarse que los presos que el régimen prometió excarcelar lo sean, continuar pidiendo la liberación de todos los presos políticos, el levantamiento del virtual estado de sitio en que vive el país, y apoyar la solicitud de los grupos de derechos humanos que piden que se permita la entrada a la isla al Comité Internacional de la Cruz Roja, a Amnistía Internacional, a Human Rights Watch, y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

¿Y qué decir sobre el ministro Moratinos y el cardenal Ortega?

Moratinos fue a La Habana a buscar argumentos que presentar a los europeos para que levanten las sanciones en contra del régimen. Los presos son una ficha que el ministro tratará de jugar no en beneficio de la libertad sino de la dictadura. Raúl Castro quiere desterrar a la oposición, y el ministro se presta al chantaje. Sales de la cárcel, pero tienes que marcharte de tu país.

También es posible que haya habido otros asuntos en la discusión en La Habana. ¿Cuál fue la respuesta del gobierno cubano a la petición de Moratinos de que las compañías españolas en la isla puedan sacar su dinero de los bancos cubanos donde las cuentas se encuentran congeladas? ¿Cuál fue la respuesta de su homólogo cubano cuando le pidió que se reabra el Centro Cultural Español inaugurado en La Habana por el Rey Juan Carlos, y clausurado después por orden expresa de Fidel Castro, por contener “propaganda enemiga”?

Y al cardenal Ortega, como en la parábola del hijo pródigo de regreso al hogar después de una larga ausencia: en buena hora se ha decidido a participar más activamente en la lucha por los derechos humanos. Ojalá que Dios le dé la fortaleza necesaria para defender la verdad, para no aceptar la intimidación, y que le sea posible buscar fórmulas que alivien el sufrimiento de los cubanos que se han sentido abandonados por la Iglesia a la crueldad, la infamia y la arbitrariedad del régimen.

Frank Calzón es el Director Ejecutivo del Center for a Free Cuba.

El 4 de Julio, George Washington y las Mujeres Cubanas

Sunday, July 4th, 2010

Por Frank Calzón*
En la víspera de este 4 de Julio, recordamos a los hombres y mujeres que defendiendo la causa de la libertad y los intereses de la nación americana, ponen en peligro sus vidas alrededor del mundo. Pero no podemos olvidar que muy cerca existe un régimen despótico que le niega todo los derechos al pueblo cubano. En este día, recordamos muy especialmente a los presos políticos cubanos y a las Damas de Blanco, mujeres cubanas: madres, esposas, hijas de los cautivos de los Castro.

Este domingo, como lo han venido haciendo, las Damas de Blanco asistirán a misa para rogar por la libertad de todos los cubanos. Estas valientes cubanas han recibido de todo tipo de maltratos, que han sido denunciados por los cubanos libres y por personalidades alrededor del mundo como la primera dama de Francia, Vaclav Havel, el ex-presidente Checo, y el Presidente Barack Obama.

No tan conocidas hoy, otro grupo de valientes cubanas, las Damas de La Habana, jugaron un papel fundamental cuando ayudaron a George Washington en uno de sus momentos más críticos.

La batalla de Yorktown no había ocurrido todavía, pero el jefe de las fuerzas británicas, General Charles Cornwallis se aprestaba a lo que todos creían iba ser la derrota final de las fuerzas lideriadas por Washington. Los americanos, según explica el historiador Stephen Bonsal, cuando cita al Conde de Rochambeau, “están casi sin medias, sin zapatos, al final casi sin recursos y Washington no tendrá ni la mitad de las tropas con las que cuenta.” El libro se titula “When the French were Here,” Cuando los Franceses estaban acá.

En 1781, en medio de la crisis, Washington envió al almirante francés Francois de Grasse en busca de fondos en el Caribe, pero como explica Charles Lee Lewis, en su libro “El Admirante de Grasse y la Independencia Americana,” cuando los franceses llegaron a La Habana, la flota española había partido para España y el gobierno español no tenía recursos para ayudar a los patriotas americanos. La causa de la independencia norteamericana era muy popular en Cuba, y en aquel momento, las damas de La Habana “donaron sus diamantes, aportando 1,200,000 livres” que los franceses se apresuraron a llevar a Washington.

Otro historiador Jean Jaques Antier reportó que De Grasse llegó a Filadelphia, tomó un bote hasta Chester, Pensilvania adonde llegó en septiembre de 1861. “Vimos en la distancia al General Washington saludándonos con su sombrero en mano, dando grandes muestras de alegría. De Rochambeau acababa de desembarcar cuando Washington, que generalmente era muy parco en demostrar su emoción, lo abrazó.” Los fondos habían llegado y la lucha por la independencia continuaba.

En la campaña de 1781, terminó la guerra. Cornwallis se rindió y como escribió Bonsal, “El millón que enviaron las damas de La Habana puede considerarse como los cimientos del edificio sobre el cual se erigió la independencia americana.

En 1781, todavía no existían los Estados Unidos, como naturalmente no existían los programas para la promoción de los derechos humanos y la libertad alrededor del mundo de la Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos. La dictadura de los Castro aborrece los programas de esa agencia para ayudar a una transición a la democracia en Cuba, y en Washington, hasta en Miami se levantan las voces de algunos que no comprenden la importancia de ese esfuerzo, o que le hacen eco a los artículos de Granma. Este 4 de julio, oremos por las fuerzas norteamericanas alrededor del mundo, por las Damas de Blanco en La Habana, y por los presos políticos cubanos; y no olvidemos aquellas Damas de La Habana que como las Damas de Blanco hoy, demostraron ayer su devoción a la causa de la libertad.

*Frank Calzón es el director ejecutivo del Centro para Cuba Libre. Frank.Calzon@cubacenter.org

En recuerdo de los Hermanos al Rescate

Sunday, July 4th, 2010

El 4 de Julio es un día en que el pueblo norteamericano celebra la dicha de vivir en una sociedad libre y democrática. Un día en que recuerda a los hombres y mujeres que ofrendaron su vida para lograrlo.

Soy la madre de Carlos Costa, un joven norteamericano, activista por los derechos humanos; creyó en los derechos humanos, y la dignidad del hombre. Carlos fue asesinado el 24 de febrero de 1996, en un día claro, cuando pilotaba un pequeño y desarmado avión Cessna, en aire internacional, en el Estrecho de la Florida, mientras buscaba refugiados en el mar que huían de la dictadura castrista. Los MiGs, aviones de guerra de Fidel Castro, cometieron aquel acto de barbarie, y el presidente Bill Clinton y su secretaria de Estado, Madeleine Albright prometieron que EEUU no descansaría hasta que se hiciese justicia.

Este 4 de de Julio, cuando honramos a los héroes norteamericanos, vale la pena recordarle a nuestro gobierno la impunidad que disfrutan aquellos asesinos, y otros terroristas responsables por muertes similares.

Cuando las terroristas creen que pueden matar sin ser castigados, peligran más vidas.

Raúl Castro, gobernante cubano, fue el ministro de las fuerzas armadas que ordenó a sus pilotos asesinar a cuatro seres humanos: Armando Alejandre, ciudadano de Estados Unidos que sirvió en las Fuerzas Armadas en Vietnam; Mario de la Pena, y Carlos Costa, que nacieron en EEUU; y Pablo Morales, residente legal de este país.

A pesar de las declaraciones de Clinton y de otros funcionarios , los nombres de los asesinos no han sido enviados a la Interpol.

El 30 de Junio pasado, la Comisión de Agricultura de la Cámara aprobó legislación para expandir el comercio con Cuba. ¿Cómo es posible, que el Congreso discuta las restricciones al turismo con la isla y otros asuntos que tienen que ver con la política de EEUU hacia Cuba, sin tener en cuenta que la Habana continúa dándole refugio a terroristas, que el régimen continúa en la lista de países que ayudan al terrorismo, y que los hermanos Castro otorgaron unas medallas a los asesinos por el crimen que cometieron aquel día? Quizás las madres que lean esta carta se unan a mí, pidiéndole al presidente Barack Obama que envíe los nombres de los asesinos de mi hijo a la Interpol.

Que Dios bendiga a EEUU y al pueblo norteamericano.

Mirta Costa

Miami, FL

MOSCU CONCEDE CREDITO A LA HABANA

Friday, November 7th, 2008

Moscú concederá un crédito estatal de 335 millones de dólares a La Habana para la adquisición de mercancías y servicios rusos, dice una disposición del Gobierno ruso, con fecha del 1 de noviembre de 2008, reportada por RIA Novosti.

Cuba puede utilizar ese crédito para pagar hasta el 90% del precio de cada contrato con Rusia, aportando por anticipado al menos el 10% del valor de contrato.

El intercambio comercial ruso-cubano fue de 363 millones de dólares en 2007. En el primer semestre de 2008, el intercambio aumentó en un 20% y superó la cifra de 207 millones de dólares.