En Ginebra: El Derecho a los Derechos

El Nuevo Herald| 7 de Abril de 2005

Por Frank Calzon

A continuación reproducimos las palabras del Director Ejecutivo del Centro para una Cuba Libre ante la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas, que acaba de comenzar su reunión anual en Ginebra.

Señor presidente: Quiero traer a la atención de esta Comisión la situación de un hombre que ha pasado quince años en prisión por expresar sus ideas. Es un hombre que al ser encarcelado en marzo de 1990 contaba 25 años de edad y tenía buena salud, pero ahora padece enfermedades crónicas debido al trato cruel, inhumano y degradante de que ha sido objeto. Es un hombre que por mantener sus ideas pacíficamente dentro de la prisión ha sufrido a manos de los cuerpos represivos golpizas brutales que lo han dejado sin conocimiento, meses en celdas de castigo y aislamiento sin poder comunicarse con ningún ser humano, y ha tenido que dormir en el piso húmedo y frío durante años.

Es un hombre que para recibir atención medica, visitas familiares o poseer una Biblia ha realizado huelgas de hambre, que vive con la amenaza de ser asesinado, victima del ensañamiento de sus verdugos. Este hombre, señor presidente, padece su cautiverio en Cuba y su nombre es Jorge Luis García Pérez, Antunez. Su único delito: pensar libremente y defender la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

En Cuba, tener ideas políticas diferentes a las oficiales tiene un alto precio, pero si la persona que intenta ejercer ese derecho es negra, el color de su piel lo condena a peores castigos: Antunez ha sido esposado y entonces agredido por caninos salvajes que le han causado heridas cuyas cicatrices conserva.

Y no es un caso aislado. El número de prisioneros políticos pasa de los trescientos, y durante el año 2004 creció el número de activistas de derechos humanos detenidos, y con procesos judiciales arbitrarios. Asimismo las agresiones, tratos inhumanos, negación de asistencia medica y religiosa, y de visitas familiares continúan contra activistas de derechos humanos y periodistas independientes presos. Muchos presos de conciencia, enfermos y en condiciones deplorables cumplen largas condenas: Francisco Chaviano González ha cumplido diez años de cautiverio injusto, sufre graves problemas de salud y exige atención médica. Chaviano permaneció once meses en celdas tapiadas antes de ser encausado en abril de 1995. Juan Carlos Herrera Acosta, periodista independiente de Guantánamo, ha sido golpeado salvajemente y confinado a largos periodos en celdas de aislamiento, sin recibir atención medica ni visitas familiares. Tal ha sido el acoso contra el que en tres ocasiones se ha autoagredido como forma de protesta, recibiendo escasa y tardia atención medica.
En estos momentos jóvenes cubanos encarcelados injustamente celebran un ayuno por la libertad de todos los presos políticos. Egberto Escobedo Morales, en la Prisión Cerámica Roja en Camaguey es uno de ellos, ha cumplido 9 años y medio. Otros muy enfermos como Librado Linares García, Guido Sigler Amaya, Omar Pernet Hernández, Julio Morales González, Nelson Aguiar Ramírez, Víctor Rolando Arroyo y Héctor Palacios Ruiz requieren ser excarcelados para poder recibir adecuada atención medica, pues las condiciones infrahumanas de su encierro han hecho crónicos sus padecimientos. En La Habana, desde el Hospital Finlay, el preso político Ángel Moya Acosta, allí recluido después de que su esposa, la señora Berta Soler, tuvo que realizar una protesta publica en la Plaza de la Revolución para que le trasladaran a un hospital, ha respondido a las afirmaciones hechas en el seno de esta Comisión sobre que en Cuba no existen desaparecidos, ni torturados y que los cubanos tienen acceso a los medios de comunicación masiva: Moya refiere desde su celda en el mencionado hospital como ha sido desnudado a la fuerza frente a la guarnición del penal provincial de Holguín y llevado esposado y desnudo a la vista de todos los presos y oficiales a una celda de castigo tapiada, sin cama, ni agua, llena de insectos y sin ninguna de sus pertenencias, donde permaneció por varios días. Estas informaciones, dice el, no son publicadas en los medios de comunicación cubanos, todos controlados por el estado totalitario.

Señor presidente, el pueblo cubano tiene derecho a los derechos. Jóvenes, como Jorge Luis García Pérez Antunez, Néstor Rodríguez Lobaina, o Lester González Penton extinguen su juventud en prisión por tener ideas diferentes a las oficiales. Tenemos la responsabilidad de no callar, de pedir a todos los países e instituciones democráticas el respaldo a la lucha por los derechos humanos del pueblo cubano. Muchas gracias.□

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