Lunes, 4 de Enero 2010
Las autoridades cubanas rechazaron en diciembre al menos a cinco grupos religiosos y humanitarios de Estados Unidos e interrogaron a algunos de sus integrantes antes de obligarles a abandonar el país.
“El Departamento de Estado advierte un aparente incremento en el escrutinio de visas por parte de las autoridades cubanas, especialmente en lo relacionado con grupos religiosos”, indicó la portavoz Virginia Staab. “Este es un asunto consular y estamos enfocados en el bienestar de los ciudadanos estadounidenses”.
El pasado sábado, 14 integrantes del proyecto Cuba AyUUda, vinculado a la First Unitarian Church (FUC), de Portland, Oregon, fueron retenidos a su arribo al Aeropuerto Internacional José Martí, en La Habana. A cinco de ellos se les envió inmediatamente de regreso en un vuelo con destino a Cancún, México. Los nueve restantes fueron interrogados durante varias horas y pasaron la noche en el aeropuerto hasta su salida en las primeras horas del domingo.
El martes, un numeroso grupo de judíos que viajaron desde Miami por razones humanitarias también fue retenido y obligado a regresar horas después.
Staab confirmó ambos incidentes y dijo que la Oficina de Intereses de Estados Unidos (USINT) en La Habana estuvo en contacto con ellos para verificar su retorno seguro al país.
“Esperamos una rápida solución a este asunto y confiamos en que los miembros de nuestro grupo pueda retornar pronto [a Cuba]”, señaló Kate Lore, ministra de la FUC para asuntos de justicia social. “Sospecho que estos controles tengan algo que ver con el incidente del contratista [estadounidense] detenido días atrás, pero reitero que nuestra misión no tiene nada que ver con ese caso”.
Las autoridades cubanas nunca revelaron los motivos de la retención, dijo Lore.
“Para todos nosotros, esta fue una experiencia aterradora. Para los nueve detenidos en el aeropuerto de La Habana, forzados a dormir en un frío piso de mármol resultó extremadamente incómodo, pero más terrible fue el miedo de no saber lo que podría sucederles”, indicó una declaración suscrita por el ministro Mark Slegers, director coral de FUC, junto con otros misioneros retenidos en Cuba.
Los afectados agregaron en el texto –publicado en el sitio digital de FUC– que la experiencia sufrida ha profundizado su compasión “por otras personas que están desprotegidas en manos de una autoridad sorda e insensible”.