Casi dos meses después que el huracán Ike pasó por la provincia oriental de Holguín, el 80% de las familias que perdieron sus casas no ha recibido materiales para construirlas o repararlas, según reconoce un informe interno del Poder Popular que circula por las administraciones locales de esa provincia oriental.
Holguín, es la tercera provincia más poblada de Cuba; el huracán Ike que entró a la isla el pasado 8 de septiembre por esa región, daño unas 130,000 viviendas.
“Hasta el momento se han recuperado unas 27.000 viviendas, lo que constituye alrededor del 20% de las afectaciones totales”, revela el documento oficial que circula en las administraciones locales.
Los casos más críticos se encuentran en los municipios de Gibara, Banes, Antilla, Mayarí y Rafael Freyre, donde permanecen al menos 30.000 personas albergadas en casas de familiares, en instalaciones estatales, o simplemente viviendo en condiciones infrahumanas en “facilidades temporales” que no superan los 12 metros cuadrados.
Unas 7.000 familias decidieron construir las llamadas “facilidades temporales” con los pocos recursos que quedaron de sus viviendas, ante la imposibilidad del gobierno de resolver sus necesidades. Estos casos son contabilizados por las autoridades locales dentro de las cifras de viviendas “recuperadas”.





